EL SABIO Y EL CAMINANTE

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RELATO ESCRITO EN ESTE MISMO BLOG EN NOVIEMBRE DE 2008

  

Un día un sabio pensador y filósofo, que vivía en una casa de campo, salió a pasear por los alrededores. Se encontró con un caminante y éste le preguntó:

-¿Hacia dónde lleva este camino?

El sabio filósofo, le dijo: Dígame la dirección concreta y le diré como se va.

El caminante le contestó: -No sé a dónde debo ir, sólo sé que tengo que llegar a algún sitio. En realidad estoy buscando a una persona.

-¿A quien está buscando? – le preguntó el sabio.

-Me estoy buscando a mí mismo.

El sabio se le quedó mirando y no supo que contestarle, y el caminante se despidió y continuó su camino.

 Comprobó que el caminante se sentaba en una roca bajo un roble, al final del camino. Volvió a su casa y se quedó durante unos instantes  mirando por la ventana. El caminente seguía sentado en la roca, sonriendo y mirando al horizonte. Entonces hizo algo, que jamás pensó que iba a hacer. Cogió su mochila con lo más imprescindible y salió a andar a buscarse también a sí mismo. Se dió cuenta en ese mismo momento que con toda su inteligencia y sapiencia, después de dar conferencias y clases a sus alumnos, no sabía quien era y que hacía tiempo que se había perdido en su vanidad. Así que decidió hacer lo mismo que el caminante, andar y buscarse a sí mismo.

El caminente, vió desde su asiento lo que hacía el sabio, y pensó que si le hubiera invitado a entrar a su casa se habrían encontrado los dos, y habría terminado su búsqueda y no hubiera hecho falta que empezara la del sabio.

Pensó que el filósofo, pensador y sabio era muy inteligente y se daría cuenta a tiempo de que con volver a hablar con él, e invitarle a compartir sus cosas se acabaría la búsqueda.

Cuando el sabio llevaba ya un trecho andado, el caminante le siguió de cerca y sólo esperaba que en algún momento volviese la cabeza y le viera.

Los dos se perdieron en el horizonte caminando y el sol empezó a esconderse entre los árboles.

 

ANA RIVAS

 

 

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6 pensamientos en “EL SABIO Y EL CAMINANTE

  1. Esto es un simil. Significa que el sabio, con todo lo que sabía y toda su experiencia, se había abandonado a sí mismo. El caminante es su yo interior que le pide que pare y piense en sus sentimientos a los que tiene olvidados y se empiece a conocer. Más o menos es lo que he intentado explicar, quizás es que no me he explicado bien, con lo que quería decir. Lo siento

  2. A las buenas noches Sabes? He hecho cienes de veces meditación, me escucho sé que quiero, aunque a veces me pierda, pero cuando más aprendo de mi misma, es cuando observo en otros quien soy, en ese como me ven. A veces, nos llenamos de sabiduria, de culturilla o gran cultura, de grandes pensamientos, y lo real, esta en lo cercano, en como nos movemos y mostramos, pues hay gente que se le considera muy grande por lo que dice, y para ellos son unos grandes desconocidos, solo saben infomación, de todo, menos de si mismos. En tu relato, al leerlo me recordó algo que le decía a mi abuelo cuando era peque, yo queria ser un gran medico y el me decía: si un día llegas, jamás te olvides de tus origenes, siempre serás eso, por muchos aprendizajes que añadas a tu ser, tantos que, te confundiran en ese quien eres.Cienes de besitos pal andando y cienes de y pico de abrazos.Shi.

Me gustaría saber lo que piensas. Pero si no quieres decírmelo, no pasa nada.

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