AUSENCIA DE RECUERDOS


Arturo se despertó un día sin recordar quien era. Sin recordar su nombre ni como tenía que vestirse.
Llevaba tiempo olvidando pequeñas cosas, donde había dejado las llaves, el número de su portal, el nombre de su hija, pero se negaba a creer que no fuera fruto de la edad.
No quería reconocer lo que el médico le dijo en una ocasión. Que los recuerdos se irían borrando poco a poco.
Y ese día, de repente, ya no sabía quien era, se quedó mirando la habitación, le parecía recordar que la conocía, pero no sabía donde estaba. No conocía sus objetos personales.
Entraron por la puerta dos mujeres, no sabía porqué, pero sabía que las quería. Una mas joven, otra mas vieja. Las miró a los ojos, y comprendió que a su lado estaría bien y protegido.
Papá, ¿Cómo estás?
Bien,- acertó a contestar. ¿Quién eres?
Soy Berta, papá, tu hija.
¿Mi hija?. No sé porqué pero te quiero… Y una sonrisa afloró a sus labios.
¿Has visto a mamá que guapa está?
Hola, a tí te quiero también, no te vayas nunca,
Y Julia, lloró despacio, acariciándole la cara.
¿Que te pasa? ¿Que es eso que te cae?
Nada, no es nada, es sólo cariño y amor.
Y Arturo sonreía, y todos los días a partir de esa mañana, salía a pasear con Berta, a sentarse en el parque en un banco, junto a los olivos.
No sabía porque estaba tan agusto, pero al lado de ellas se sentía protegido.
Su mente estaba vacía, ausente de recuerdos, pero no paraba de sonreír.
Y Berta le miraba, y cada vez que el reía ella también. Y así pasaban los días lenta y tranquilamente.
 
ANA RIVAS
 
 
Anuncios

12 pensamientos en “AUSENCIA DE RECUERDOS

  1. A los buenos días: Que doloroso tiene que ser olvidar y nunca más recordar nada, sé que es olvidar, que se siente, es más, no te sientes segura ni de los que quieres, son de repente extraños, tu misma eres un algo que no sabes qué, y con los que te quieren, ejke no lo sabes si los quieres, es más sientes recelo ante eso, ante su cariño, e, incluso de los que más quieres, pero necesitas confiar, supongo que por eso Arturo respondió así, por necesidad de confiar.Cienes de besitos pal andando y cienes de y pico de abrazos.Shi

  2. Hay el alzheimer … !!! Que doloroso cuando es así .. tranquilo … pero cuando es agresivo … lo es más todavía .. un abrazo Ana .. buena semana Nos vemos . Mua

  3. Somos lo que hemos vivido… si ya no tenemos eso, que nos queda? Bueno, al menos no tiene la tristeza de saber que han perdido…Beso infernal

  4. EL DOLOR SIEMPRE VIVE CON EL Y SE LEVANTA, Y LE DUELEY DESHOJAR FLORES ES UN PLACERENTRE RESIGNACION Y MUERTE DE DIA LEVANTA TEMPRANOY DESAYUNA LO MISMOHUESOS DESENTERRADOSQUE LOS CONVIRTIO EN OLVIDOY NO SABE SI CONTARLOSO HACER CON ELLOS UN GUISO Y OLVIDA QUE LO RECUERDAY OLVIDA QUE LO HA VIVIDOYA NO SABE COMO SABENLAS PAPAS CON MOJO, EL DOMINGO,LA TORTILLA, LOS CHOPITOS,NI LAS PIPAS, NI EL CARIÑO DEVORANDO LA MEMORIADEVORANDOSE A SI MISMO UN SALUDO

  5. AY QUE TRISTEZA ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ PERO ES QUE ELCORAZON CREO QUE ES LO UNICO QUE TIENE MEMORIA¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡UNA HISTORIA TAN REAL¡¡¡BESITOS ANA¡¡¡

  6. Una historia muy real y muy bonita, la vida misma, etapas que pensamos que solo son para los demás, que nunca van a llega a nuestro lado…..y llegan. Y a veces para siempre. Cuenta mi sacerdote una historia que me gusta: Era de un señor mayor, que tenía a su esposa enferma de alzheimer, el no podía hacerse cargo de ella pues también estaba bastante mal por lo que estaba internada en un centro, pero el siempre la visitaba todos los días y estaba continuamente a su lado. Por lo que un buen amigo un día le dijo: ¿ para que la visitas tanto y estás tan pendiente si ella ni siquiera te conoce…A lo que el señor contestó. Ya se que ella no me conoce, ni tan siquiera sabe quien soy, pero yo si la conozco a ella y se quien es….un abrazo Ana, un relato muy lleno de humanidad.

  7. Impactante la realidad del Alzheimer. Impactante el amor que saben dar los familiares en medio de esta enfermedad. Tengo casos cerca. Y lo que realmente sorprende es el amor con que cuidan a ese anciano que se vuelve cada vez más niño. Un abrazo.

  8. No todos tienen la suerte de vaciarse y sonreír. Algunos tras el vacío no aciertan ni a llorar. No deja de ser una lotería lo que te pueda tocar después de ese vaciado de mente. Triste, real y triste. Besos. Te cuidas.

  9. Se me escapan las lágrimas, Ana. Pensaba que no me quedaban después de las derramadas estos días… Tu relato no es una ficción para mí, lo estoy viviendo con mi madre en estos momentos y sí, es duro, mucho más de lo esperado. Es un proceso lento y aunque sabes cual es el desenlace… te resistes a verlo como una realidad hasta que no te queda otra.Un beso muy fuerte.

Me gustaría saber lo que piensas. Pero si no quieres decírmelo, no pasa nada.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s