LA CORAZA

 

En ocasiones los sentimientos, se quedan anclados en las tripas, y no somos capaces de hacerlos subir hasta el corazón.

Eso le pasaba a Rosana, tan reacia y susceptible que no quería abrir su coraza y ni las palabras salían de su cuerpo cuando tenían que salir.

Se acostumbró a esconder lo que sentía y el gancho que sujetaba sus sentimientos era cada vez más fuerte. No era capaz de expresar, de soltarse la melena y ponerse debajo de la lluvia.

Todo lo tenía calculado, todo lo pensaba dos veces y jamás dejaba nada al azar. Por eso el grosor de su coraza era cada vez mayor, no se entregaba y dejaba pasar oportunidades.

No hay nada más triste que ver el agua pasar y morirse de sed, y eso era lo que hacía Rosana. Cerrar a cal y canto su armadura y preferir sufrir a mostrarse como era. Sabía que cada vez le caía peor a más gente, pero eso no era suficiente para abrir las puertas de hierro que con candado de tres vueltas, enclaustraban su corazón.

Pero un día se enamoró, y a pesar de que ese amor estuvo a punto de escaparse por las rendijas de la coraza que la rodeaba, le dio una vuelta más a la llave y no permitió que las cadenas que sujetaban su ancla se soltaran.

Pasó el tiempo y vio como su amado se casaba con otra y en vez de abrir los brazos y respirar hondo, se hundió más en su mar negro, y cada año que pasaba, cada arruga, provocaba que su amargura se hiciera mas honda y oscura,.

Y de ese modo, la encontraron un día; abrazándose a sí misma con el pelo enmarañado y una sonrisa diabólica en la cara.

Nunca más habló, jamás miró a nadie más a la cara y su propio orgullo la envolvió y de ese modo la coraza era más gruesa aún.

A lo largo del tiempo que estuvo ingresada, sólo recibió una visita. Aquél amor de juventud al que nunca dijo nada, la dejaba cada mes, junto a su silla, una rosa roja. Y entonces, Rosana, era cuando abría una vuelta de su candado y una lágrima resbalaba por su mejilla.

 

ANA RIVAS

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4 pensamientos en “LA CORAZA

  1. El ser humano es por naturaleza un ser social,necesita del "TU"y del VOSOTROS" para realizarse y crecer como persona.La introversión de los sentimientos ,como el caso de Rosana, produce infelicidad, esclavitud y debilidad mental.Todo lo excesivo siempre es malo y perjudicial. Muy buen texto Ana , recibe mi aliento para continuar escribiendo.Un carísimo abrazo:María Luisa

  2. es precioso Ana. Cada cual usa su coraza según le conviene, y juraría que en la mayoría de los casos es el miedo el que nos hace cubrirnos. El caso de esta mujer era muy duro, no se abrió ni al amor, pero en ocasiones tal vez están esperando solo un empujoncito para deshacerse de la coraza. En otras ocasiones tan solo es cuestión de tiempo.Y en otras esperar el momento adecuado…

  3. Buenos días, me has recordado un libro que leí hace algun tiempo. "El caballero de la armadura oxidada"Aunque va en otro sentido, pero al final no dejan pasar al amor ni a ningun otro sentimiento las personasacorazadas, en este caso, !cuanto sufrimiento lleva a una persona a esos extremos!Besos

Me gustaría saber lo que piensas. Pero si no quieres decírmelo, no pasa nada.

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