JULIÁN Y SUS COMPLEJOS

 

Julián era un hombre acomplejado y tímido. Nunca se enfrentaba a nadie. Si iba en el metro o el autobús, se dejaba empujar para quitarle el asiento. Cuando iba conduciendo, no tenía decisión y se le colaba todo el mundo en los cruces o pitaban llamándole de todo. Si iba a comprar siempre había alguien que se ponía antes que él. No discutía, no reprochaba nada a nadie, todos se burlaban de él, aunque no conscientemente.La gente simplemente captaba su inseguridad y sin quererlo se aprovechaban de su forma de ser.

Pero lo peor estaba en el trabajo, era el último mono, si pensaba en promocionarse siempre había alguien que lo hacía antes que él, se aprovechaban de sus ideas y nunca conseguía sobresalir. Un día, Fermín que era el que más se burlaba de él, le dijo poco menos riéndose de él, que el ascenso ya se lo habían asignado porque había presentado el informe aquél que Julián olvidó en su mesa, como si fuera suyo.

Eso ya fue demasiado, no lo iba a consentir más, aguantaba de todo, pero que le robaran sus ideas ya no lo iba a aceptar más, y sobre todo cuando eso suponía quedarse sin el ascenso que le iba a dar el aumento de sueldo necesario para comprarse una casa. Al principio pensó en tirarse a su cuello y darle un buen puñetazo en mitad de la oficina, pero se contuvo a tiempo, ya que eso supondría su despido inmediato. Se le ocurrió otra idea. Cuando todos se fueron y con la excusa de que le quedaban unos informes por acabar, fue a la mesa de Fermín. Escribió notas cómo si fueran del otro en las que decía que todo era trabajo de Julián y que a Fermín no se le había ocurrido nada. Las metió en mitad del informe final que había que entregar al día siguiente al presidente. Así ocurrió y cuando Fermín se presentó en el despacho con la carpeta y la entregó, no tardaron ni diez minutos en llamarle otra vez. No se oía claramente lo que le decían, pero desde luego las voces eran muy altas. Inmediatamente  llamaron a Julián y el presidente les pidió a los dos, que dijeran de dónde habían sacado las ideas y claro Fermín no supo que decir. Julián expuso todo su trabajo concisamente y en pocas palabras. A partir de ese momento todo ocurrió rápido. En poco tiempo él había sido ascendido y Fermín despedido. Eso le dio fuerzas y ánimos. Ya no tenía complejos y poco a poco se fue afianzando su personalidad. Se dio cuenta que valía más de lo que se creía y su manera de comportarse poco a poco evolucionó. Y todo encajó en su sitio.

 

ANA RIVAS

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2 pensamientos en “JULIÁN Y SUS COMPLEJOS

  1. Hay gente que se dedica a ir pisando cabezas sin importarle nada ni nadie, pero el tiempo se encarga de poner a cada uno en su lugar y si no lo hace debería. Me ha gustado mucho.Un abrazo.

Me gustaría saber lo que piensas. Pero si no quieres decírmelo, no pasa nada.

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