LA DECISIÓN (1ª PARTE)

 

Juanma llegó como todos los días a su casa después del trabajo; con la misma cara y el mismo ánimo. Bueno, el mismo ánimo, no, hoy se encontraba mejor porque por fin había tomado la decisión que le rondaba desde hace tiempo.

Entró por la puerta de su chalet de lujo, con su piscina de lujo, y su pista de paddel de lujo. Susana estaba en casa (cosa extraña) viendo la tele. Cuando le miró le dijo:

-Otra vez con esa cara, llevas muchos días así. Será el estrés. Bueno no te preocupes, esta noche cenamos con Maite y Luis.

Lo dijo todo así de golpe, sin esperar respuesta y sin atenderle, como siempre.

-He dejado el trabajo- contestó Juanma.

-Que has hecho ¿qué? ¿Sigues con esa idea? Ya te dije que yo no me iba al campo.

-Pues no te vengas.

-Te digo que yo no voy. Piénsatelo, estás nervioso.

-Pues no vengas.

-¿Es que no sabes decir otra cosa? -dijo ella.

-Quiero el divorcio.

Lo dijo así, sin pensarlo, pero no se arrepintió. Se dió cuenta en ese mismo momento que ya no la quería, ni quería su chalet de lujo ni su trabajo de lujo. Quería irse al campo.

El divorcio llegó pronto, no tenían hijos y todo fue más fácil. Con lo que le correspondió de la venta del chalet y el dinero que se repartieron tenía suficiente para empezar de nuevo.

Esa mañana cogió su coche con sus efectos personales y el camión de la mudanza detrás y se fue a la casita que se compró en un  pueblo precioso que había visitado unas semanas antes. Tardaron poco en colocarlo todo ya que tenía  muchos muebles la casa. Cuando terminó, guardó sus cosas y se quedó mirando su nuevo hogar. Estaba feliz.

 Cómo no tenía comida decidió salir a comer a uno de los bares del pueblo y así iría conociendo a la gente. De vuelta a casa vio una carpintería. “SE NECESITA AYUDANTE”, leyó. Siempre le gustó la madera. Entró y enseguida le dieron el trabajo. Cobraría tres veces menos que en su anterior empleo, pero no le importó. Allí necesitaría poco. Todos sus familiares y amigos le dijeron que estaba loco y no le apoyaron. Le daba igual.

Cuando llegó a casa sonó el timbre. Fue a abrir y se encontró con la muchacha con los ojos más azules que había visto en su vida.

-Hola. Soy Luisi, su vecina. Mi madre me manda con esta tarta casera. Si necesita algo sólo tiene que llamarnos.

Se quedó mirándola y pensando que si alguna vez se arrepentía de su decisión (cosa harto improbable), sólo tenía que recordar que había elegido ir a vivir al Paraíso, ya que enfrente tenía a UN ANGEL.

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5 pensamientos en “LA DECISIÓN (1ª PARTE)

  1. En este momento hay muchas personas que están haciendo exactamente esto .. Y no es casual ni mucho menos .. nos iremos poniendo cada uno en nuestro sitio poco a poco .. y quizá haya más de una sorpresa ..
    Un saludo Ana !! nos vemos

  2. Solo paso a saludarte y darte las gracias por tu invitación Ana, se que tengo que cambiar las cosas para poder seguir en esto, pero el problema es que soy muy “burra” hablando a lo bestia y no se si voy a saber hacerlo. Ahora no puedo, pero más tarde leeré tus escritos que siempre me encantan y te dejaré comentario. Un beso.

  3. pues yo también rompí mi relación laboral, después he roto mi relación de pareja… y me estoy mudando actualmente… espero que el ángel de ojos azules aparezca pronto 🙂

Me gustaría saber lo que piensas. Pero si no quieres decírmelo, no pasa nada.

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