LOS LIOS(cap. 2)

Antes de que me diera cuenta, ya se había levantado y me había dejado sola. La verdad es que me daban miedo sus sorpresas…

Recuerdo aquella vez en la que la dije que no tenía ganas de novios, ya que bastante mal lo había pasado con el cerdo de Luis, y no se le ocurrió otra cosa que mandarme a casa un Streeper. (La verdad es que el muchacho estaba muy bien). Pero que corte me hizo pasar.

No pensaba ayudarla con su manía de ligarse a Gonzalo. No tenía nada que hacer con él, pero si se llega a enterar de que se está apostando por ahí el que va a caer en sus redes, me va a montar un pollo de campeonato y a mí me dará vergüenza seguir viniendo a comer aquí, y ya le tengo cogido el tranquillo, y Gonzalo, no tiene ni que preguntarme lo que quiero de menú.

Marta: ¡Eh!, mona, ¿hay alguien ahí? Chica, tienes la mirada perdida. ¿En que estabas pensando?

Claudia; En ti, como siempre, y en tus cosas, y en la manera que tienes de meterme en líos.

Marta: Venga, no te alteres, que no es para tanto, ¿Quién te cuida mejor que yo?

Claudia: Pues en este momento se me ocurren tres o cuatro  personas.

Marta: ¿En serio?

Claudia: En serio, Marta, de verdad, no me hagas quedar mal, que Gonzalo es un buen chaval.

Marta: ¿Quién está hablando ahora de él? Lo de la apuesta ya lo concretaremos. Yo lo que quiero es hablarte de lo que te tengo preparado.

Claudia: Miedo me das, guapa, no me gustan tus sorpresas.

Marta: Sí te gustan, además sabes perfectamente que si no llega a ser por “mis sorpresas”, tu vida sería de lo más aburrido.

 

Claudia: No es aburrida, y además aunque lo fuera, no quiero que tú la alegres como normalmente la sueles arreglar.

Marta: Bueno, ya hablaremos de eso, cuando hayamos comido. Y ahora que me doy cuenta ¿has pedido ya?

Claudia: No, no he pedido todavía.

Antes de que Claudia  se diera cuenta, ya tenía Marta la mano levantada.

Marta: ¡Gonzalo., Gonzalo! Guapo, queremos pedir.

Gonzalo, vió como Marta le hacía señas, y mandó a Pepe.

Gonzalo: Pepe, ¿no te he dicho que atiendas la mesa de Claudia? Anda, ve para allá, que si no Martita se va a poner a dar gritos.

Pepe se acercó a la mesa y antes de preguntar que querían habló Marta.

Marta: ¿Por qué no viene Gonzalo? ¿Es que me tiene miedo?

Pepe: ¿Qué queréis de comer?

Claudia soltó una risita al ver a Marta, la cara que puso. Empezaba a ponerse roja y luego morada. Era de las pocas veces que se sentía ninguneada.

Claudia: Lo de siempre Pepe, ensalada mixta y filete a la plancha. Sin postre y café solo y para mi amiga lo mismo.

Marta: No soporto que no me hagan caso, ¡joder! Ni me ha contestado. Y Gonzalito, ni que me tuviera miedo. Ahora que lo lleva claro, ese cae, vamos que si cae. Lo lleva claro si lo que pretende es echarme un pulso.

Claudia: Venga, no te enfades… y ahora dime ¿Cuál es tu sorpresa?

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8 pensamientos en “LOS LIOS(cap. 2)

  1. Hola Ana, un relato muy divertido me ha gustado tu soltura para escribir sobre stos temas!
    Volveré a ver la sorpresita de de Claudia jejejeje.
    feliz día de todos los santo muy frio
    Carmen

Me gustaría saber lo que piensas. Pero si no quieres decírmelo, no pasa nada.

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