EL TIOVIVO

Se encontraba como si estuviera en un Tiovivo, siempre dando vueltas y vueltas sin parar. Cada vez que quería bajar, el Tiovivo aceleraba y tenía que aferrarse fuerte al caballito de madera.

Si abría los ojos, siempre veía el mismo banco, las mismas caras y los mismos objetos, continuamente moviéndose, y rotando constantemente.

No encontraba el momento de que acabase el viaje, y al contrario que los niños que siempre quieren repetir, ella no podía bajarse, porque nunca había freno el aquel Tiovivo.

Se sentía mareada y perdida, deseando poner pie en tierra para encontrar la estabilidad, pero solo encontraba un mareo constante que no se iba de su cabeza.

A veces cerraba los ojos para que todo se le hiciera mas corto, pero nunca acababa aquel sentimiento, aquella sensación de malestar.

Así era su vida, siempre haciendo las mismas cosas, siempre dando vueltas, y no acababa nunca, nunca, nunca y solo deseaba que llegara la noche para quedarse dormida y soñar con campos verdes y alfombras de flores para tumbarse en ellas y que le diera el sol en la cara.

Pero al día siguiente el Tiovivo volverá a girar, como siempre y aquello no tenía pintas de tener fin.

 ANA RIVAS

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23 pensamientos en “EL TIOVIVO

  1. ¡Ay, Ana! ¿Por qué no le pusiste al Tiovivo una parada de emergencia? Es obligatorio, la ley lo dice. Todos tenemos derecho a salirnos de la rutina y las costumbres, y circular por el medio de la calle. Por otra parte, si no se puede porque el barraquero es un desalmado que no para la atracción lo mejor es tirarse en marcha. La caida dolerá un poquito pero será muy poco con relación a lo que ganemos.

    Un saludo.

  2. A los buenos días:
    El mundo da vueltas y vueltas y nosotros tenemos la sensación de estar parados, quizás por eso cuando todo se repite una y otra vez, buscamos la calma sin encontrarla, hasta que en vez de agarrrarnos al caballo de madera para sujetarnos nos lanzamos a dar vueltas, en ese momento cada objeto se detiene, y cada momento es único, aunque se repita, total, si vivimos en un mundo que da vueltas, ya nacemos con ello.
    Cienes de besitos pal andando y cienes de y pico de abrazos
    Shi

  3. Hola.
    La vida es como un carrusel, tantas vueltas que damos en el, pero si sabemos equilibrarnos, seguiremos adelante.
    Pasa un buen dia
    Besos

  4. Buenos días,me ha encantado tu relato,has descrito muy bien,en el tío vivo el ritmo que lleva la vida,creo que el secreto está,decidir cuando queremos bajar y estar un poquito más tranquilos.Eso sí no demasiado que es muy aburrido.Buen día de jueves.besos.

  5. Es muy complicado romper los círculos viciosos, salir de la rutina que nos impide disfrutar realmente de la vida.

    El simple hecho de hacer algo distinto ya es mucho. A veces hay que hacer un esfuerzo. Puede parecer que es imposible, pero antes o después se logra, si se pone el empeño suficiente.

    Saludos.

  6. Gira el mundo gira en el espacio infinito…Con amores que comienzan…Con amores que terminan…Con las penas y alegrías…De las gentes como ella.
    Hola Ana…Buenos dias…Mira yo también me lleve un tiempo que todo me daba vueltas…Y es de lo más molesto al final fui al medico y me receto unas gotitas ya que era problema de circulación de sangre.
    Bueno pero ya se fuerón los mareos…ahora me mareo cuando escucho las noticias y los recortes del presi en funciones por poco tiempo a Dios gracias..jaja
    Bueno niña te deseo un feliz dia muchos besitos

  7. Primer pensamiento, hay un Tiovivo que se sale de la rutina, va y ve un poco más allá de sus rutinarias vueltas. Tiene una pega; está en una película para niños y para los que ya dejamos de serlo, Mary Poppins. 🙂
    Segundo pensamiento, como la vida misma “girando sin parar”.
    Tercer pensamiento, los niños no se quieren bajar de los tiovivos y los adulto tenemos pánico a subir y no poder bajar. 🙂

  8. MUY ILUSTRATIVO TU RELATO, LA VIDA ES COMO UN TIOVIVO QUE NO PARA DE DAR VUELTAS Y NOS MAREA; SOLO SI SABEMOS BAJARNOS A TIEMPO PODREMOS DIRIGIRNOS HACIA DONDE NUESTRA VOLUNTAD NOS GUIE.

    UN BESO Y FELIZ SEMANA.

  9. Al final uno se acaba acostumbrando a la monotonia del TioVivo, porque por muchas vueltas que de siempre es lo mismo. Quizás vale la pena correr el riesgo de bajarse en marcha, aun sabiendo que podemos darnos un sonoro golpe contra el suelo…

  10. Ana, el Tiovivo para cuando somos pequeños esta bien y ahora, tenemos el cerebro para tomar nuestras propias decisiones y cuando las tomamos a veces tenemos que vivir rutinas, que son nuestras…ya que libremente las hacemos que giren en torno nuestro y nuestras decisiones puede deshacer o hacer que el Tiovivo de la vida guire permanentemente .
    Un abrazo

  11. La vida nos va empujando por caminos que muchas veces no deseamos. Hay que tener una fuerte voluntad para bajarse de ese tiovivo y encontrar nuestro camino.
    Un abrazo
    Pablo.

  12. Me ha resultado curioso el símil de algo tan móvil y activo como un tiovivo con la rutina, que no me sugiere movimiento alguno. El contraste es genial.

    Besos azules para tí, Ana!

  13. Aquí la llamamos “CALECITA”, y no queriamos bajar cuando eramos niños….
    pero ahora lo q me da vuelta es la vida. ….pero siempre podemos parar
    y bajar a tiempo……
    cariños…………..

  14. es cierto que la vida es también es asi, vertiginosa, que quieres echar el freno y no hay manera de dar con él mientras nos sentimos agobiados con tanta vuelta , ida y venida.. pero al final,… de una manera o de otra siempre se puede intentar ver esas luces , oír su música, observar la alegría del resto montados en sus propios cachibaches, aprender de cada gesto..

    en fin, reconozco que yo soy de las de la botella medio llena y este comentario te parezca un absurdo….

    un beso ana

  15. Así me siento yo en estos momentos montada en un tio vivo sin parar de dar vueltas quiero bajarme pero no lo consigo es como una pesadilla.
    Ana, precioso post, un diez para ti.
    Muchas gracias pore star conmigo en estos momentos te lo agradezco quee stés aunque yo esté menos, esto dice mucho de ti
    Un beso

  16. Pues es triste. Sobre todo cuando ves a gente que se mueve y no avanza… Gente que está en el tiovivo… se mueve pero no va a ninguna parte. Pasan los años y todo sigue igual.

  17. Si es que a veces la vida, es como un tiovivo… y lo único que nos salva de girar y girar, es poder dormir y soñar. Mi cabeza en cambio, en vez de tiovivos, tiene un pez, que siempre,siempre,siempre…. se muerde la cola…
    Esto me recuerda a aquella frase que dice… “¡Paren el mundo que me quiero bajar!”.

    Un beso

  18. Simplemente genial tu relato. No podrías haber encontrado una forma mejor de describirlo. Nuestra vida gira tan deprisa que a veces no nos da tiempo ni a darnos cuenta. Pero, como en toda atracción de feria, llega un momento en el que nuestro “turno” se acaba, y volver a subir al tiovivo o bajarnos, es solo decision nuesta.
    Un beso

  19. A veces lo más fácil puede convertirse en lo más complejo si no confías en ti mismo, si no eres capaz de valorarte en tu justa medida. Quizás esa niña/mujer no había aprendido que los hilos de su vida las tenía en sus manos y que en cualquier momento podía manajar tan odioso carrusel.
    Bella metáfora. Besos. Raf

Me gustaría saber lo que piensas. Pero si no quieres decírmelo, no pasa nada.

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