ELLA (3er. Y ÚLTIMO CAPÍTULO)

El día fue monótono. Pablo se sentó bajo la sombrilla y empezó a hablar con María. Deseaba volver a enamorarse de ella, quererla como siempre la quiso. Al poco se levantaron para dar un paseo. Durante largo rato no hablaron y sin darse cuenta llegaron a unas rocas donde se sentaron. Sin mediar palabra María le besó y por un momento Pablo creyó que lo de Julia era un sueño, pero cerró los ojos y solo veía la cara de su cuñada, de ella.
Se separó inmediatamente de los labios de su mujer.
-A ti te pasa algo, llevas muy raro desde hace tiempo.
-No me pasa nada, es el estrés.
-No, Pablo, no sé por qué pero este beso me ha hecho confirmar mis sospechas, tú estas liado con otra…
Y en ese momento Pablo no supo que decir, sólo se alegraba de que no sospechara de que esa otra era Julia, además no podía decirse que le hubiera sido infiel, porque ni siquiera su cuñada sabía de sus sentimientos.
Se volvieron a donde estaban todos.
-Que tarde habéis venido, ¿donde estabais? -preguntó Luisa.
Pablo volvió la cabeza y vio a Julia, tan bella, como siempre.
-Julia viene con nosotros, su amigo ya se ha ido. Mañana nos lo presentará.
-Mamá cállate, dijo poniéndose roja.
Montaron todos en el coche después de cargar las cosas.
El día se estaba poniendo gris y amenazaba tormenta.
El camino no era bueno y en pocos segundos empezaron a caer unas gotas del cielo que se convirtieron en una lluvia inmensa. Pablo no hacía más que mirar por el espejo retrovisor. Julia se sentaba atrás y no podía remediar mirarla sin parar.
De pronto sintió la voz de María. Instintivamente miró hacia alante, una curva mal dada, un frenazo y de pronto el coche empezó a dar vueltas de campana.
Sintió que despertaba y al tiempo un fuerte dolor de cabeza. Miró hacia atrás y vio a Luisa y Julia conmocionadas, pero estaban bien. Pedro no estaba, seguro que había salido para ir a pedir ayuda.
De pronto se acordó de María y la vio a su lado con una brecha en la cabeza. Empezó a llamarla… María, María… pero no contestaba. La sacó como pudo del coche. La tomó el pulso, no respiraba, estaba muerta… muerta por su culpa.
Por primera vez en mucho tiempo se dio cuenta de que todo había sido un sueño, de que lo que supuestamente sentía por Julia era ficticio, y de que estaba realmente enamorado de María y empezó a llorar sobre ella como un niño que ha perdido a sus padres.
Lloraba como lloró por Julia, pero esta vez no se avergonzó de sus lágrimas, porque lloraba por María, que había muerto por su culpa.
Pero en ese momento, María se movió un poco y entreabrió los ojos.
-Pablo ¿eres tú?
-Sí, soy yo, no te muevas, hemos tenido un accidente.
-¿Y mis padres, y mi hermana?
Luisa, habló con voz entrecortada:
-No te preocupes hija, estamos bien.
Las sirenas de las ambulancias se oían a lo lejos, y Pablo vio a dos médicos correr hacia ellos con la camilla. Pedro iba a su lado.
Y en ese momento, las lágrimas se mezclaron con la risa y abrazó muy fuerte a María. Ahora, volverían a empezar, o al menos lo haría él.

ANA RIVAS

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22 pensamientos en “ELLA (3er. Y ÚLTIMO CAPÍTULO)

  1. Desde luego Ana cada vez escribes mejor. Tus relatos se mezclan con la realidad, he enmudecido nuevamente leyendote.
    Feliz dia
    Besos

  2. Ana, hacia tiempo que no sentia esta sensación de hoy al leer la verdad los vellos tengo de punta!! que histora más bonita te ha salido…como dice mari LOli cada vez escribes mejor!! la verdad lo has vivido eh? quiero decir escribiéndolo claro.
    Feliz día y ebsitos de cine para ti
    Carmen

  3. A los buenos días:
    El universo de los injustos, o la suerte de los injustos, sería un buen título. La vida es así, quien la hace no la paga, al contrario: se redimen y vuelven a empezar. El resto han de sentirse afornunados por no perecer por las dudas de gente como el tipo de tu relato. La vida solo regala segundas oportunidades a gente así, sin escrupulos, capaces de pensar tan solo en ellos mismos, les da igual matar si no consiguen su objetivo, y cuando le ven las orejas al lobo retroceden y tienen suerte, da igual lo que caiga al suelo en su inseguridad, ellos vuelven a empezar y nada pagan, real como la vida misma.
    Buen relato Ana.
    Cienes de besitos pal andando y cienes de y pico de abrazos
    Shi

  4. Madre mia!!!!
    Bueno, muy bueno Ana.
    Por un momento me hiciste pensar: tarde, como siempre!!!
    Pero el final ha sido excepcional. Gracias.

  5. Confusión de sentimientos? .Es fácil a veces confundir los sentimientos.Pero casi siempre hay alguna situación que nos hace reaccionar a tiempo.La pena es cuando se toman decisiones precipitadas,haciendo daño a los demás y a nosotros mismos.Hay cosas y casos que no tienen marcha atrás.Bonito y entretenido relato con un gran tema.Besos y feliz día .Elssa Ana

  6. Mira tú lo que tuvo que pasar, para que reaccionara de una vez por todas, casi mata a su mujer!!!! porque??? por una utopía , por algo que su mente fabrico!!!!!! muyyyy beuna historia Ana. te felicito amiga!!! Te felicito!!!!!!

  7. ANA ..TUS RELATOS SON CADA VEZ MÁS BONITOS ….
    ESTE FINAL ES REALMENTE , POR EL QUE MUCHAS VECES PASAN LAS PERSONAS , PARA DARSE CUENTA DE LO QUE REALMENTE SIENTEN…QUE HAY DUDAS CONFUSIONES , QUE LLENAN LA MENTE DE NIEBLA …..PERO LUEGO EL SENTIMO VERDADERO SALE , CUANDO TE DAS CUENTA QUE REALMENTE SÓLO ERÁ AL QUE CREÍAS…..ESTUPENDO QUERIDA , ANA ……
    BUEN FINAL ….PARA LO QUE SIEMPRE EXISTIÓ….
    MUCHOS BESOS QUERIDA ANA…..FELIZ MARTES !!

  8. Que pena y que alegría al tiempo….fue necesario tener la sensación de pérdida para darse cuenta de que lo que sentía por Julia era un capricho…pero ….y si no llega a ver tenido ese accidente…que hubiera sucedido…………….??
    Besos con alas..muuuuuuuuuchas alas..me has dejado pensativa…muuuuuuuuuuuy pensativa….

  9. Ana me has tenido en vilo hasta el final . Una pena que tenga que suceder una desgracia para darse cuenta de la realidad y poner los pies en la tierra. Pobre María.
    Abrazos.

  10. Bueno… No me parece muy crible porque cuando un tio se encapricha no se le quita asi como asi… claro que si solo era capricho, bien esta lo que bien acaba.
    Un beso.

  11. Nunca es tarde si al final encontró el camino. Me leí los dos últimos de golpe por lo de llegar tarde y ha merecido la pena, de esta manera no tuve que esperar.
    Mi enhorabuena Ana.
    Besicos.

  12. Vaya lo he vivido y hasta se me ha escapado una lagrimilla…es triste que tengan que pasar desgracias para descubrir que tienes al lado el verdadero amor…besotes feliz fin de semana

Me gustaría saber lo que piensas. Pero si no quieres decírmelo, no pasa nada.

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