EL VECINO DE LAS GAFAS

HOY ME HA DADO POR ESCRIBIR UN RELATO RARO, RARO,… O FRIKI SEGÚN PREFIRÁIS.

Ayer salí a la calle, y me encuentro a mi vecino, con unas gafas rarísimas, mirando a toda la gente con cara de susto. Bueno, cuando miraba a las vecinas se le alegraba la cara, y a mí me miró también con unos ojos,… bueno no se los veía bien, porque con esas gafas tan raras.

Lo que me extrañó es ver a todo el mundo a la pata coja. Nunca me había fijado en las piernas de mis vecinos, porque estaban obligados a ir con ellas al aire, con pantaloncitos cortos estilo películas de romanos. Todos a la pata coja, que parecía que estaban jugando a algún juego infantil, incluido mi vecino el de las gafas raras.

A mí me miraba todo el mundo, porque yo no iba dando saltitos como los canguros, yo iba andando normal, pero no podía remediar mirar las piernas de mis vecinos. El que mas bonitas las tenía era el de las gafas.

 Entro en una cafetería y ahí está el vecino pidiendo un café de teta, el muy cochino. Y me seguían mirando a mí, que era la única normal del barrio.

Después de salir del bar veo que todo el mundo está insultando a mi vecino, que había salido antes que yo y que debía tener mucho calor, porque estaba en pelotas y con un ojo morao.  No sé en que lío se habrá metido pero desnudarse en mitad de la calle, que queréis que os diga, no es normal. Pero a pesar de todo, la gente me seguía mirando.

Acabo mis quehaceres y vuelvo a casa y me doy cuenta que no tengo piernas y que iba levitando. Vaya contratiempo, con los zapatos tan bonitos que me había comprado. Yo ya no podré presumir de piernas, pero que bonitas son las de mis vecinos (hombres) aunque las mejores sean las de el que estrenó gafas nuevas.

 Esta mañana, cuando me he levantado, ya me habían crecido las piernas, y he podido estrenar los zapatos que me compré y además ya no levito. Me he asomado a la ventana pensando que todo era un sueño, y me encuentro con el vecino de las gafas tomando el sol, en su terraza, todavía en pelotas y con las gafas puestas. Le he mirado, y le he saludado como si fuera de lo más normal y él me ha devuelto el saludo. Entonces me ha hecho señas para que me esperara y se ha metido para dentro, al rato ha salido con un cartel que ponía.

“TU TAMBIEN TIENES UNAS PIERNAS BONITAS, AUNQUE LOS ZAPATOS LO SON MÁS, CUANDO QUIERAS LLÁMAME. SALUDOS DESDE GANÍMEDES”.

Y yo he sonreído y haciéndole gestos con las manos le he dicho que le llamaré, PERO NO TE QUITES LAS GAFAS.

Presiento que si lo hace se volverá a morir de vergüenza, y por la cara que está poniendo cuando mira por ahí, es que el panorama le encanta.

Sin gafas, no sé porqué, creo que se dará cuenta que el que va desnudo es él y no los demás.

 ANA RIVAS 

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18 pensamientos en “EL VECINO DE LAS GAFAS

  1. Menos mal que has empezado diciendo HOY ME HA DADO POR ESCRIBIR UN RELATO RARO, RARO,… O FRIKI SEGÚN PREFIRÁIS.

    No, no te voy a preguntar que has fumao, ni que psicotrópicos tomas, no me atrevo… no vaya a ser.
    Pero convendrás conmigo que es raro, pero raro, raro…
    Y eso que me lo he leído dos veces…!

    necesitas unas vacaciones, no, con tu vecino no, me refiero por ahí…

    besos (Yo llevo gafas, me las quito?)

  2. No creo en los relatos raros, creo en los relatos originales. Mira, si no, la metamorfosis de Kafka ó Ensayo sobre la Ceguera, de Saramago. ¿Son raros? Para nada: son únicos y es la originalidad y el salirse de lo correcto lo que los hace únicos.
    El relato, mientras esté bien construido, es siempre una manera de reflejar la realidad desde un punto de vista personal, muy personal. Y eso es lo que lo hace especial.
    Conque -una vez más- mi gratitud por deleitarme.
    Y sí… te lo repito de nuevo: tienes unas piernas muy sugerentes.

  3. Con la sequía que hemos padecido este verano las setas brillan por su ausencia en los bosques. Así que están introduciendo en los mercados especies no autóctonas, y lo más seguro es que la sopa de champiñones que cenaste la otra noche era en realidad de setas alucinógenas. Tranquila, esto pasará. Te recomiendo que bebas mucha agua y sustituyas los “champiñones” por jamón de bellota. Y no hables con nadie si no es en presencia de tu abogado.
    Un beso.

  4. Me ha gustado mucho éste relato de ciencia ficción, la verdad es que te obliga a leerlo hasta el final, por que te tiene enganchado y necesitas saber cómo termina, y termina como debe ¡muy bién!.
    Un Abrazo 🙂 .

  5. Hasta se me parece 🙂 yo también llevo gafas, pero algo he leído en algún comentario sobre setas que me ha interesado.

    A mí me gustó el relato, absurdo, en el mejor sentido del término absurdo, raro, pero que tiene sus lecturas, al final “ser normal” se resume en ser como la mayoría, si la mayoría fuera en pelotas ellos serían los normales, no sé si consciente o inconscientemente en el texto has mostrado mucho de lo que eres tu, al menos a mí me lo ha parecido, besos.

  6. Aajajajaja buenos días Ana, la verdad raro es un poco , pero muy divertido y extraño, me has hecho reir y sorprenderme de ver la imaginacio´n que tieens para los relatos de humor, venga te animo a que sigas en este proyecto, que es nuevo…
    Un beso con gafas de friki

Me gustaría saber lo que piensas. Pero si no quieres decírmelo, no pasa nada.

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