HACE TIEMPO

Estaba seca… por dentro y por fuera. Desde hacia 48 horas no había sido capaz de soltar una lágrima. Todo había transcurrido en un momento y desde que a Jaime le dio el infarto, lo único que hizo fue dejarse llevar.

Todo lo recordaba en una nebulosa. La llamada al Samur, los médicos en su casa, el tranquilizante, sus hijos dando vueltas y diciéndola lo que tenía que hacer, y ella no podía hacer otra cosa que mirarle allí tumbado y no llorar.

 Hace tiempo, que se ha quedado sin lágrimas, hace tiempo que no sabía lo que sentía por él. Después de treinta años, sólo podía mirarle con la vista perdida.

 Luego vino el traslado del cadáver, la estancia en el tanatorio, y el besar sin parar a personas a las que no les decía nada, sólo les miraba y no reaccionaba.-

 De vez en cuando se levantaba y se acercaba al cristal y le pedía en su mente, que se levantara, que aquello era una broma, que quería sentir lo mismo que cuando se casaron. ¡Vamos Jaime! Levántate y dime que me quieres. Hace tiempo, que no eras cariñoso, que no me mirabas como a una mujer. Hace tiempo que estoy seca,,,

 Cuando le estaban enterrando, se quedó mirando a la caja… Jaime, después de tantos años, y te vas así…pensaba.

 Todo el mundo creía que su reacción era producto del shock. Nadie le reprochó nada. Sus hijos la agarraban para que no se cayera y como siempre, se dejaba hacer.

 Cuando volvían para casa les pidió que la dejaran sola, no quería estar con nadie. Sus hijos la dijeron que eso no podía ser, que se fuera con ellos, pero María insistió.

 ¡Dejadme sola con mis recuerdos, os lo ruego! No me pasará nada…

 Cuando cerró la puerta tras de sí y se encontró sola en su casa, se dió cuenta de que nunca mas volvería a verle, y necesitaba saber si todavía le quería, si aún estaba enamorada de él.

 Se acercó al salón, la mesa todavía puesta, los platos, los vasos,… su jersey en el sofá. Todo era Jaime, todo era su recuerdo.

 Fue a su habitación y se miró al espejo.

 Hace tiempo que nadie te dice que eres guapa.- se dijo a sí misma.

 Abrió el armario y acarició todas sus camisas, olió su perfume y entonces descubrió una cajita detrás de los zapatos.

 La abrió y comprobó que era una caja de recuerdos de Jaime. La primera foto que se hicieron siendo novios, la pluma que ella le regaló y que pensaba que él había perdido, la entrada a la función de teatro que tanto les gustó… Todo lleno de recuerdos.

 En ese momento se dio cuenta que no conocía a Jaime, nunca creyó que fuese tan romántico, jamás la dijo que esa caja existía.

 Se le pasaron las horas leyendo las cartas amarillas que ella le mandó cuando estaba en la mili.

 Pero lo que mas la llamó la atención fue un pequeño diario, que Jaime escribía desde que se casaron. Su último escrito era de tres días antes de morir. En él decía lo que la quería, lo que sentía cada día al verla, lo que apreciaba que ella le mirara cuando creía que no se daba cuenta.

 ¿Porque no me dijo todas estas cosas antes? ¿Porque tengo que enterarme cuando ya ha muerto?

 En la última página ponía:

 “Siempre la quise y siempre la querré, pero no sé decírselo, cualquier día la cojo y me comportaré con ella como cuando éramos recién casados, me encantan sus ojos, el mal genio que tiene, y a lo que huele. Tengo un viaje programado para dentro de quince días, nos iremos al mismo pueblecito que visitamos en nuestro viaje de novios y volveré a conquistarla. La rutina, y el paso de los años nos han vuelto ariscos, pero volveré a conquistarla…”.

 Y fue entonces, y sólo entonces, cuando María pudo llorar, soltando todas las lágrimas que se le habían quedado atrancadas. Besó el diario, y se prometió a sí misma que nunca jamás volvería a dudar de su amor por Jaime.

 Hace tiempo que no se sentía tan llena, y ya no estaba seca…

 ANA RIVAS 

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14 pensamientos en “HACE TIEMPO

  1. Que importante manifestar los sentimientos y no tenernos que arrepentir cuando ya es demasiado tarde. Pero la falta de comunicación producto de la educación o de lo que hemos aprendido de otros, nos haces perdernos muchas cosas buenas de la vida, que de lo malo bastante hay ya.
    Saludos!!

  2. A veces nos olvidamos de decir tantas cosas a la cara que cuando nos damos cuenta ya es tarde
    El relato es muy bonito y nos hace pensar en todo lo que llevamos guardado en el corazon o en un cajón
    besos wuapa

  3. Qué historia tan entrañable! Ojala hubiera encontrado esa cajita antes y hubieran podido hablar de corazón. Es una pena que esto ocurra, a veces callamos lo que sentimos y puede que cuando nos arrepintamos sea tarde.
    Gracias Ana por recordarme lo importante que es mostrar los sentimientos,
    Un beso guapa

  4. Decir que me ha gustado sería no decir ni un quinto de lo que he sentido leyéndolo… No es simplemente cuestión de gustos, es cuestión de sentimiento. Me ha llegado muy hondo. Y aunque no soy dado a hablar de mí mismo (mi blog es un despropósito de personajes que invento para encubrirme), será de las pocas veces que te confiese algo: he pensado mil veces y me ha quitado el sueño otras mil, la duda de si he sabido alguna vez demostrar mis sentimientos a la gente que quiero.
    Es un pensamiento que me obsesiona y sin embargo… Sin embargo me doy cuenta de que no hago nada por alejarlo de mi cabeza, nada en el sentido de decir a veces un simple Te Quiero.
    Decir Te Quiero a tanta gente a la que por rutina, por desidia o por vergúenza no me atrevo a hacérselo saber ya.
    Disculpa que me haya dejado llevar.
    Señal, de que nuevamente vuelves a hacerme reconsiderar muchas cosas cuando te leo.
    Por eso estoy aquí. Por eso vuelvo.Por eso me gusta leerte.
    Gracias.

    • Muchísimas gracias por tus palabras. No te he contestado antes porque tu comentario se había ido a spam. Me emociona mucho que mis relatos llegan al corazón de alguien, porque no soy profesional, simplemente me gusta escribir e intento plasmar lo que siento. Gracias de nuevo. Y no te preocupes por haberte abierto de esta manera, a veces se necesita vomitar lo que se tiene dentro. Besos
      Ana

  5. Pasamos demasiado tiempo pensando en decir, cómo decir, cuándo decir que quieres a una persona y cuando, por fin, nos decidimos, muchas veces es demasiado tarde.
    Un relato tan real como la vida misma, Ana.

  6. Precioso relato..Ana……esto nos desmuetra lo importancia…
    de expresarnos…con nuestros seres queridos y amigos……
    manifertales nuestros sentimientos…..
    bs y cariños

Me gustaría saber lo que piensas. Pero si no quieres decírmelo, no pasa nada.

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